El es el Dios de misericordia

Uno de los atenuantes más grandes para nuestra ansiedad es la misericordia de Dios. Sí, la misericordia de Dios. La razón es simple; cuando estamos ansiosos por eventos que no podemos controlar, podemos confiar en que Dios sí está en control y que en su misericordia ha prometido cuidar de nosotros. En cambio, cuando estamos ansiosos por situaciones que son producto de nuestras propias acciones, podemos confiar en que Dios fiel y justo para perdonar nuestras faltas y librarnos del mal; por su misericordia.

Nehemías tuvo unas temporadas llenas de mucha ansiedad. El trabajo de reconstrucción de la ciudad estaba siendo torpedeado por personas que lo único que perseguían era hacer el mal. En repetidas ocasiones tuvo que alentar al pueblo y ocuparse de que él mismo no perdiera la Fe. Pero en el corazón de Nehemías no había duda alguna acerca de quién estaba en control; el Dios que guarda el pacto y extiende su misericordia.

“Y dije: Te ruego, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos;” (Neh.1:5)

La misericordia de Dios se encargó de cubrir a un pueblo que andaba en iniquidad, producto de sus propias acciones. Pero la misericordia de Dios también se encargó de cubrir al pueblo en medio de un ambiente político que ellos no controlaban. El desenlace final fué que Dios cumplió su plan. La ciudad fue restaurada.

¿Qué está ocasionando tu ansiedad en este tiempo? Cualquiera que sea la fuente, refiere esa ansiedad al Dios de misericordia. Su misericordia nos rodea y toda ansiedad puede desaparecer, cuando comprendemos que así opera Dios con nosotros. El es el Dios de misericordia. ¿Cuántos quieren bendecir su nombre?

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