fbpx
Today: Dec 1, 2020
Today: Dec 1, 2020

721 Restauración de la Adoración: El Poder de la Adoración – Parte XIII – El Heraldo Digital del 8 de Diciembre de 2019 • 721 • Vol. XIV.

Descarga la versión Institucional de El Heraldo

¿Nace de ti un gran deseo de profundizar en la palabra de Dios y conocer más de lo que cada uno de estos estudios pueden ofrecerte?. Descarga la version institucional de El Heraldo y llevas tus notas para referencias de estudio y demás

DESCARGAR

Restauración de la adoración (Pt XIII)

El Poder de la Alabanza

Pastor Mizraim Esquilín-García   Las reflexiones anteriores nos han permitido analizar un himno de alabanza llamado Salmo 96[1]. Este himno posee como expresión central la siguiente frase: “Jehová reina” (Sal 96:10a). El análisis de esa frase nos ha permitido, entre otras cosas, examinar las características del Reino de Dios. Entre ellas, hemos destacado las siguientes características: – El Señor posee el poder de las 3 ramas de gobierno en ese Reino (Isa 33:22). – El Reino de Dios no es de este mundo: es sobrenatural  (Jn 18:36; 1 Tes 4:16-17; Apoc 1:7). – Es inmutable o inconmovible (Mat 7:24-25; Heb 12:28). – Es un reino de perdón (Mt 6.12; 18.21–35; Lc 17.3–4). – Se experimenta aquí y ahora (“ya, pero todavía no”) (Mat 4:17;12:28). – Es un reino de justicia, paz y gozo (Rom 14:17; Isa 9:6-7; 32:17; 57:19-21; Hab 2:13-14) – El Reino de Dios no consiste en palabras sino en poder (Mat 4:23; 1 Cor 4:20; 1 Tes 1:5). Es la última de estas características la que se convirtió en el eje central de nuestra reflexión más reciente: el Reino de Dios no consiste en palabras sino en poder. Como parte de esa reflexión describimos  algunos de los componentes del poder que sabemos que no forman parte del poder del Reino de Dios. Entre ellos el poder político. Además, miramos de forma superficial lo que el  Apóstol Pablo describe como elementos vitales del Reino de Dios: el poder de la Palabra de Dios, el poder de la sangre de Cristo,   y el poder del Espíritu Santo (1 Cor 2:1-4, 12-13; 11:25; Efe 1:7; 2:13). Esta reflexión está dirigida al análisis de un poder adicional que forma parte del Reino de Dios: el poder de la alabanza. A continuación algunas referencias bíblicas que nos pueden ayudar en este análisis: “18 No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, 19 hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; 20 dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.”   (Efe 5:18-20) “16 La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales. 17 Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.”  (Col 3:16-17) Ambas referencias bíblicas enfatizan la necesidad de los cánticos y de los himnos desde el corazón y con características espirituales (“pneumatikos” G4152). La primera lectura lo hace luego del énfasis en la llenura del Espíritu Santo. La segunda lo hace luego de hacer énfasis en la magnitud y el lugar que tiene que ocupar la Palabra de Cristo en nosotros. En ambos casos, las lecturas señalan que lo que se persigue es que nuestra conducta sea una en la que todo lo que desarrollemos en nuestras vidas sea un tipo de ofrenda y/o servicio a Dios; y con gratitud. Es muy interesante ver que el Apóstol coloca la alabanza en medio de estos dos escenarios. Fue en los meses de febrero y marzo del 2016 que realizamos el análisis más reciente acerca de este tema: el de la alabanza y la adoración. A continuación algunas citas de esas reflexiones: “En 1975, Merlin R. Carothers (Capellán retirado de las Fuerzas Armadas de los EUA y miembro de la guardia del General Dwight D. Eisenhower), publicó un libro titulado “El poder de la Alabanza.” (Editorial Vida, Miami). Una de las aseveraciones más impactantes que Carothers realiza en ese libro es que el poder de la alabanza opera alrededor de la confianza que depositamos en las promesas de Dios (p. 16). Él dice con mucha razón que Dios quiere bendecirnos, con cosas buenas. Dice Carothers que el primer regalo que nos hace es el de la Salvación y el primer don gratuito que nos obsequia es el bautismo con su Santo Espíritu; él lo llama primer alimento (p. 17). Carothers señala que esto es una experiencia de “empowerment,” una experiencia de limpieza y purificación, que es una experiencia de despojarse de uno mismo. Él señala que es una experiencia de exposición total proyector de la verdad de Dios en cada pequeño rincón de nuestras vidas. En otras palabras, una experiencia de preparación para poder contener el poder de Dios. Carothers añade que esto invita al creyente a alabar en medio de todas las circunstancias. No entender esto nos conduce por veredas de confusión y frustración. Esto es así porque cuanto más tratamos de cambiarnos a nosotros mismos, más frustrados nos veremos y más culpables nos sentiremos a causa de nuestras propias limitaciones. La buena noticia es que Dios lo quiere hacer por nosotros. Esto nos debe llevar a alabar a Dios en medio de todas las circunstancias. Surgen dos (2) preguntas obligadas frente a esta aseveración. La primera de ellas es por qué debemos alabar en medio de las crisis y de los problemas que no puedo ni entender ni solucionar. La segunda es cómo podemos hacerlo. En el 2014 cubrimos estos escenarios y concluimos que esos escenarios de crisis y de dolor son usados por el Señor como pruebas (exámenes; el modelo de Abraham en Gn 22 es un buen ejemplo de esto) o como ensayos (“assays”) de lo que somos y tenemos como materia prima. Dios sabe cómo estamos ensamblados, pero la mayoría de nosotros lo desconocemos. ¿Qué propósitos puede tener vivir uno de los escenarios antes descritos? En primer lugar, ayudarnos a revisar cuáles son los competidores de Dios que hemos albergado en el alma.
  • No se trata de un ejercicio de lealtades y sí de un ejercicio de fidelidad.
En el caso de Abraham, él lo reconoce así (como un “test,” o como un “assay”) y decide no interceder por Isaac porque reconoce que necesita esta prueba. En segundo lugar, que encontremos ese “private sanctum” en el que guardamos los “yo soy” con los que formamos nuestra identidad. AW Tozer, dice lo siguiente acerca de esto en su libro “Man: The Dwelling Place of God:” “DEEP INSIDE EVERY MAN there is a private sanctum where dwells the mysterious essence of  his being. This far-in reality is that in the man which is what it is of itself without reference to any  other part of the man’s complex nature. It is the man’s “I Am,” a gift from the I AM who created  him. The I AM which is God is underived and self-existent; the “I Am” which is man is derived  from God and dependent every moment upon His creative fiat for its continued existence. One is the Creator, high over all, ancient of days, dwelling in light unapproachable. The other is a  creature and, though privileged beyond all others, is still but a creature, a pensioner on God’s bounty and a suppliant before His throne.¡Aleluya! ¡Yavé Jireh es el resultado inmediato de la verdadera adoración! ¿Por qué estos escenarios deben ser vistos como una prueba y qué cosas prueba esto? Es una prueba porque lo que escogemos en medio de esos escenarios revela y forma nuestro carácter .  Por ejemplo, alguien puede ausentarse el domingo porque está en el Hospital con una apendicitis, o porque está jugando golf. Estas opciones revelan mucha acerca de esa persona. Si se ha ausentado debido al primer escenario, se trata de una ausencia compulsoria. Si se trata del segundo escenario, se trata de una decisión voluntaria. El ser humano es libre de escoger si va a jugar en vez de ir a orar. El carácter verdadero de todo ser humano se revela en el uso que le damos al ejercicio de nuestra libertad. Este principio es aplicable a las naciones. Las decisiones voluntarias que toman los pueblos revelan el carácter de estos. Tozer decía que los pueblos son libres para auto-destruirse con las decisiones que toman. En muchas ocasiones la destrucción ocurre a causa de la acumulación de muchas decisiones que parecen pequeñas e insignificantes. Cualquier nación que antepone el placer a sus responsabilidades se auto destruirá. Nunca olvidemos que en el único lugar donde el éxito está antes del trabajo es en los diccionarios. ¿Qué procura Dios con esto?; provocar la introspección, el arrepentimiento y la transformación de ese ser humano y/o de esa nación. Esto es, transformar a ese ser humano en uno que pueda adorar en espíritu y en verdad (Jn 4:10-24) y transformar esa nación en una cuyo Dios sea Jehová el Señor (Sal 33:12). Dios siempre nos dirige con amor y en la demostración de ese amor procura que nosotros recibamos la revelación los elementos de esa adoración en el espíritu. Al mismo tiempo, Él desea cultivar en nosotros esa adoración y esa admiración de la que sólo Él es digno. Tozer dice que Dios nos quiere enseñar las maravillas de estar rebosando en su Presencia, extasiados ante el conocimiento de Su carácter y asombrados ante la elevación inconcebible de la magnitud del esplendor del Todopoderoso Dios. Esto último se convierte en una dulce relación en la que comenzamos aprendiendo lo que es la reverencia que nos deja asombrados, la adoración que nos deja sin aliento, la fascinación que nos deja extasiados y la admiración majestuosa de todos los atributos de nuestro Dios que ha decidido estar cerca de nosotros. Todo esto reunido en un solo lugar, en nuestra percepción, en nuestra alma y en nuestra conciencia, es lo que la Biblia define como “el temor de Dios.” Es aquí que descubrimos la alabanza que desata la “energeia” (operación) del poder de Dios (Efe 1:15-23). Esto no significa que la alabanza que no conoce este nivel de encuentro no sea efectiva. Se trata de que este nivel de relación con Dios desata toda la “energeia” del poder de Dios porque se convierte en adoración; respuesta a la Presencia de Dios en Cristo Jesús. No olvidemos que la adoración es diálogo. Cantar sobre Dios y para Dios es más que poder decir lo que Él es y lo que Él hace. La meta no es provocar sanidades milagrosas. La meta es la relación con Dios (dialogada). Hablando sobre esto en los “ASAF del 2014” (encuentros con los equipos de adoración y multimedia), señalamos que esto se transforma en “Vivir la vida de la adoración” (“Living The Life of Worship”) Viviendo la vida de la adoración descubrimos al menos cuatro (4) cosas:
  1. La vida de adoración será probada y ensayada
  2. La vida de adoración tiene un costo
  3. La vida de adoración es ordenada por la obediencia a la Palabra
  4. La vida de adoración es abastecida (“fueled”) por la fe
  5. La vida de adoración es asegurada por la revelación de Su Presencia.
Nunca olvidemos que el ser humano siempre termina buscando ser transformado en algo relacionado a aquello que adora. Si adoramos las posesiones, nos convertimos en personas materialistas. Si adoramos el dinero, nos convertimos en personas egoístas. Si adoramos el sexo, nos convertimos en personas lujuriosas. Si adoramos el poder, nos convertiremos en personas corruptas. Si adoramos a Jesús, seremos semejantes a Cristo cuando Él sea manifestado (1 Jn 3:2). ¿Tienes problemas con tu cónyuge?; alaba y da gracias a Dios. ¿Tienes problemas con tus hijos? – alaba y da gracias. ¿Tienes problemas con tu trabajo y tus economías? – alaba y da gracias. ¿Tienes problemas con tus padres?- alaba y da gracias al Señor “Cuando le confiamos plenamente a Dios una situación o una condición mala, dándole las gracias y alabándolo por ello, el poder de Dios cambiará, supeditará o vencerá la intención y el plan del poder del mal inherente a esa situación, transformándolo para adaptarlo a la intención original y perfecta y al plan de Dios.” (Carothers, p 32) Nuestra próxima reflexión será dedicada al análisis de la alabanza que adora, la que nos conecta con la operación del poder de Dios.”  (El Heraldo Febrero 21, 2016) Es aquí que reside el poder que posee la adoración, la alabanza. La cercanía con Aquél al que adoramos permite que nuestras vidas sean transformadas cada vez más hasta que podamos alcanzar la estatura del Varón perfecto, Cristo (Efe 4:12-13). Recordemos que el poder para vencer el mal no está en nosotros. La esencia del poder de Dios en nosotros es que debemos aprender a centrar nuestra atención en Él (pg 32 del libro de Carothers); el Todopoderoso. Como hemos visto, la alabanza nos permite ser expuestos a una agenda de transformación única en su clase. Esto es así porque la alabanza libera la “energeia” (operación) del poder de Dios (Efe 1:15-23). Eso, unido a la realidad de que ella nos acerca a una relación sine qua non (una condición sin la cual todo lo otro deja de ser posible) y sui generis (única en su clase) con Dios. Esto permite que nosotros podamos acercarnos cada vez más a convertirnos en esos administradores de los misterios de Dios, en esos mayordomos fieles y en esos embajadores del Señor. Veamos lo que dice la Palabra acerca de estas tres (3) funciones: Administradores   “Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios. 2 Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel.” (1 Cor 4:1-2) “10 Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. 11 Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.” (1 Ped 4:10) Mayordomos42 Y dijo el Señor: ¿Quién es el mayordomo fiel y prudente al cual su señor pondrá sobre su casa, para que a tiempo les dé su ración? 43 Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así. 44 En verdad os digo que le pondrá sobre todos sus bienes.”  (Lcs 12:42) Embajadores  Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios. 21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.”  (2 Cor 5:20-21) Un servidor es un “hupēretēs” (G5257), un remero de la última sección de remos del barco, un asistente, un agente, un subordinado: en este cao de Cristo. Un mayordomo es un “oikonomos” (G3623), un gerente, un administrador o un supervisor, un agente fiscal. Este último concepto es uno compuesto por los conceptos “oikos” (G3624),que significa casa o familia y el concepto “nomos” (G3551) que significa ley o regulación. O sea, que un “oikonomos” es una persona que puede ser gerente, supervisor  o agente fiscalizador porque tienen su casa o su familia en orden, en ley regulada. Estos son los conceptos que usan Pablo y Lucas en sus escritos. En el caso del pasaje de la Primera Carta de Pedro, el mayordomo aquí es un “diakoneō” (G1247), alguien que atiende y/o asiste como un diácono o un servidor. El concepto que se traduce como embajador es el vocablo griego “presbeuō” (G4243). Este define a un representante, casi siempre un “senior” que actúa en el lugar del representado. Las referencias bíblicas anteriores desglosan los requisitos para todas estas funciones. Estas son:
  • Los seres humanos nos tienen que ver así.
  • Se requiere fidelidad (“pistós”, G4103; confiabilidad).
  • Son requisitos para el uso de los dones del Espíritu (“charisma”, G5486).
  • Se requiere ser bueno en esto (“buenos administradores”).
  • Se requiere prudencia (“phronimos”, G5429: discreción, sagacidad, carácter, etc)
  • No nos representamos a nosotros mismos; representamos a Cristo.
La operación del poder de Dios que desata la alabanza nos acerca a estas definiciones. Sabiendo esto, entonces tenemos que concluir que uno de los propósitos fundamentales de la alabanza a Dios es beneficiar a aquellos que alaban a Dios en todo tiempo. Creemos que es por esto que el salmista dice lo siguiente: “1 Bendeciré a Jehová en todo tiempo; Su alabanza estará de continuo en mi boca. 2 En Jehová se gloriará mi alma; Lo oirán los mansos, y se alegrarán. 3 Engrandeced a Jehová conmigo, Y exaltemos a una su nombre.”     (Sal 34:1-3) “1 Pacientemente esperé a Jehová, Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. 2 Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. 3 Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, Y confiarán en Jehová.” (Sal 40:1-3) “9 Adorad a Jehová en la hermosura de la santidad; Temed delante de él, toda la tierra. 10 Decid entre las naciones: Jehová reina. También afirmó el mundo, no será conmovido; Juzgará a los pueblos en justicia.”     (Sal 96:9-10)   Para finalizar esta reflexión, veamos algunas de las conclusiones de Carothers: “Si dejamos que el temor y las dudas se apoderen de nuestras mentes al ver la presencia del mal, impedimos que el poder de Dios entre en la situación. Debemos aprender a ver el mal en su justa perspectiva –sujeto al poder invencible de Dios- y, entonces, que este poder, obre todas las coas para bien de acuerdo con el plan perfecto de Dios.”     (p. 33) “La Biblia nos dice que Dios está al tanto de cada tormenta, cada temblor de tierra, tornado, huracán, de cada guerra, hambre o pestilencia, de cada nacimiento o muerte, de cada flor en el campo, de cada pajarillo, de cada cabello en nuestras cabezas. A nosotros nos toca decidir si creemos o no en Él en todos nuestros caminos.” (ibid) ¡Hay que alabar a Dios! ____________________________________________________________________________________ Referencias [1] Kraus, Hans Joachim.(1993). Psalms 60-150: A Continental Commentary. Minneapolis: Fortress Press. (pp 250-255). _____________________________________________________________________________________ Colaboradores Reflexión: Rev.  Mizraim Esquilín García, PhD.  /  Webmaster: Hno. Abner García    /    Curadora-editora web: Hna. Frances González  Dropbox-upload reflexión web El Heraldo Digital: Hna. Eunice Esquilín  /    Diseñadora de Publicación Digital El Heraldo en PDF-Dropbox: Hna. Eunice Esquilín  /   Fotografía gratuita: Recuperado de Unsplash: aachal-EznmyXRS2yQ-unsplash.jpg      /   Imagen editada: Hna. Eunice Esquilín-dic 2019. Iglesia AMEC Casa de Alabanza, Canóvanas Puerto Rico • 2019
Avatar for Frances Gonzalez
Admin-Editor

Leave a Reply