fbpx
Today: Dec 2, 2020
Today: Dec 2, 2020

768 • Entre el Mar Rojo y la Tierra Prometida: “Moisés formación de un líder” [Parte I]V • 1er de noviembre del 2020 • El Heraldo Digital -Institucional • Volumen XV • 768

Descarga la versión Institucional de El Heraldo

¿Nace de ti un gran deseo de profundizar en la palabra de Dios y conocer más de lo que cada uno de estos estudios pueden ofrecerte?. Descarga la version institucional de El Heraldo y llevas tus notas para referencias de estudio y demás

DESCARGAR

Entre el Mar Rojo y la Tierra Prometida: “Moisés: formación de un líder” Parte IV

Reflexión por el Pastor/Rector: Mizraim Esquilín-García

El modelo del Dr. J. Robert Clinton acerca del desarrollo del liderazgo de Moisés está dividido en cinco fases.[1] Este modelo nos sirve como una guía para el análisis de las filosofías y las teorías de liderazgo que podemos identificar en este caudillo. Así también, la identificación de los modelos y estilos que él pudo haber seguido.

La segunda y tercera fases del desarrollo el liderazgo de Moisés son clasificadas por el Dr. Clinton como “el desarrollo de su vida interior”, y “la madurez del ministerio,” respectivamente. Observaremos que ese análisis nos puede servir como “pie de amigo” para equipararlo con la mayoría de propuestas que el Dr. Howard Gardner ha decidido entregar en su identificación de las cinco mentes para el futuro[2]. El resumen de esas propuestas fue presentado en la reflexión anterior.

Hay que señalar que hay muchos aspectos de la propuesta del Dr. Gardner con las que no estamos de acuerdo. No obstante, el ejercicio de comparar la propuesta que hace el Dr. Gardner con el liderazgo de Moisés obedece a que la contribución posmoderna de Gardner nos permite identificar de manera sucinta patrones y modelos de pensamiento sobre el tema que estamos analizando. Además, el hecho de que la mente y el pensamiento de Moisés pudiera ser evaluado y calificado desde estas propuestas posmodernas, nos ayudará a validar la tesis de que Moisés era un hombre que estaba adelantado a su tiempo, o que este patrón de clasificación ha estado entre nosotros durante toda la historia.

El libro de Gardner gira alrededor de la necesidad de adoptar nuevos métodos educativos porque los que están siendo utilizados actualmente no funcionan. Gardner establece que la otra razón por la que hay que procurar el establecimiento de nuevos métodos de enseñanza es la velocidad con la que nuestro mundo está cambiando. Además, que la mayoría de esos cambios son sustanciales.

Cada una de las mentes que Gardner describe en su libro responde a lo que él llama objetivos educativos que debemos esperar ver en nuestros hijos y en nuestros nietos. Sólo así, dice él, seremos capaces de ayudar a una cantidad mayor de personas y a comprender las mejores cualidades de los seres humanos.

La propuesta de este académico es la propuesta de un experto en el campo de la cognición y la educación en la Escuela Graduada de Educación de Harvard. Conociendo estos datos, veamos una vez más cuáles son la cinco (5) clases o tipos de mentes que Gardner propone y que dice él que son esenciales para poder enfrentar el futuro con éxito:

– La mente disciplinada

– La mente sintética

– La mente creativa

– La mente respetuosa

– La mente ética

En primer lugar, Gardner dice que la mente del futuro debe ser disciplinada, porque esta debe ser capaz de dominar diferentes formas distintivas de pensar. Esto es, las ciencias, las matemáticas y la tecnología. En segundo lugar, porque debe dominar las formas en la que esta amplía su formación de manera regular y sistemática.

La segunda, la mente sintética, describe la capacidad que debe tener ese ser humano para sintetizar la información, particularmente la interdisciplinaria, y hacerlo de forma productiva; que pueda ser útil.

La tercera, la mente creativa, propone la necesidad de desarrollar propuestas para descubrir nuevos fenómenos, nuevos problemas y soluciones para estos, así como la formulación de preguntas que contribuyan a la solución de situaciones y retos que no se han podido enfrentar.

Gardner dice que la mente respetuosa es aquella que aprende a convivir con los demás, desarrollando y fomentando el respeto mutuo hasta donde sea posible.

La  mente ética es la que se ocupa de todo lo anterior procurando que se mantengan estándares de integridad.

Hay que subrayar que la propuesta educativa de Gardner va de la mano con otra propuesta cognitiva-conductual y educativa que él había realizado antes: “la teoría de las inteligencias múltiples”[3]

Pasemos por un instante a revisar la propuesta que ha hecho el Dr. Clinton acerca del desarrollo del liderazgo de Moisés. Ya hemos visto que la segunda fase de ese desarrollo Clinton la ha llamado “el desarrollo de su vida interior.” Esta fase de desarrollo incluye lo siguiente:

Adiestramiento formal e informal.

  • Adiestramiento mediante modelaje.
  • Moisés el aprendiz.
  • Mentoría.

Todo esto, dice Clinton es lo que pertenece al exterior de los procesos de desarrollo de un líder.

Enfocarse solo en esto daría la impresión de que el liderazgo, particularmente el ministerial, trata de unos procesos que se pueden completar enfocándose en los adiestramientos necesarios para las tareas y las funciones que se incluye en ese reto. Un análisis más profundo revela que el empuje más importante del desarrollo que procura Dios en un líder está en el interior del ser humano. El verdadero adiestramiento y el aprendizaje medular se da en el corazón de la persona que Dios ha llamado.

Clinton enfatiza que el llamado de Moisés requirió que el Señor le revelara el propósito específico de su misión; sacar al pueblo de la esclavitud y llevarlos a Canaán (Éxo 3:7-10). Esa revelación incluyó ser comisionado como líder de los Israelitas (Éxo 3:10-22; 6:13). Esa revelación incluyó aprender que su cayado, su instrumento de trabajo se convertiría en una herramienta poderosa en las manos del Señor. Clinton no dice esto, pero esa revelación incluyó que él podía tener dudas acerca de su llamado, pero no acerca del pueblo. Sus protestas y sus dudas acerca del pueblo lo podían convertir en leproso[4] (Ex 4:1-9,28). Esa revelación requería que su esposa y sus hijos le acompañaran en la tarea (Ex 4: 18-20).[5]

Estos planteamientos tienen que ser tomados muy en serio. Estos aspectos del llamado procuran el desarrollo de la vida interior de este hombre. Todos aquellos que son llamados por el Señor para ocupar posiciones de liderazgo en la Iglesia del Señor necesitan ser expuestos a esta clase desarrollo de la vida interior.

Es muy cierto que la revelación de Dios en los llamados a cualquier clase de ministerio incluye definiciones de propósito, comisión y los adiestramientos para aprender a utilizar las herramientas que. No obstante, la persona que recibe esa revelación Dios tiene que permitir que el Espíritu de Dios desarrolle en él algunas convicciones. Una de ellas es la convicción de que su llamado y aquello a lo que ha sido llamado siempre serán más grandes e importantes que él o que ella. Otra convicción que debe desarrollar es acerca de las herramientas que no debe usar.

Este punto es muy importante toda vez que como hemos dicho antes, la Biblia dice que Moisés fue enseñado en toda la sabiduría de Egipto. Sin embargo, la revelación de Dios no le conminó a utilizar la sabiduría de Egipto. De hecho, el primer reto que enfrenta una herramienta visible de trabajo (la vara), es producido por la “sabiduría egipcia.”

7 Era Moisés de edad de ochenta años, y Aarón de edad de ochenta y tres, cuando hablaron a Faraón.  8 Habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo: 9 Si Faraón os respondiere diciendo: Mostrad milagro; dirás a Aarón: Toma tu vara, y échala delante de Faraón, para que se haga culebra. 10 Vinieron, pues, Moisés y Aarón a Faraón, e hicieron como Jehová lo había mandado. Y echó Aarón su vara delante de Faraón y de sus siervos, y se hizo culebra. 11 Entonces llamó también Faraón sabios y hechiceros, e hicieron también lo mismo los hechiceros de Egipto con sus encantamientos; 12 pues echó cada uno su vara, las cuales se volvieron culebras; más la vara de Aarón devoró las varas de ellos.”  (Éxo 7:7-12)

 

¿Se ha percatado el lector que la vara que se convierte en culebra no es la de Moisés? La vara que se convierte en culebra es la de Aarón. ¿Qué significado puede tener esto? Aquellos que el Señor llama son facilitadores capacitados por el Espíritu Santo para provocar que las herramientas de trabajo de otros se conviertan en instrumentos de bendición para la liberación, la sanidad, la provisión y la salvación de aquellos a los que hemos sido llamados a servir y liderar.

¿Por qué Moisés no utilizó su vara para esto? Porque Dios le había dado instrucciones específicas: “9 Si Faraón os respondiere diciendo: Mostrad milagro; dirás a Aarón: Toma tu vara, y échala delante de Faraón” (Éxo 7:9)

La obediencia al Señor es vital para el desarrollo de las tareas de liderazgo, dentro y fuera del ministerio.

Lo que esos magos egipcios no sabían es que la vara que les tenía que preocupar no era la de Aarón; era la vara que Moisés tenía en sus manos. Esa vara había dejado de ser la vara de un pastor de la región de Madián para convertirse en la vara de Dios.

20 Entonces Moisés tomó su mujer y sus hijos, y los puso sobre un asno, y volvió a tierra de Egipto. Tomó también Moisés la vara de Dios en su mano.”  (Éxo 4:20)

Moisés conocía ese ambiente, el ambiente de la corte egipcia. Él conocía todo lo que se desarrollaba en este, por qué y para qué se desarrollaba. ¿Por qué le dio tanta ira cuando vio que el pueblo de Israel decidió adorar a “Apis”, el becerro de oro? (Éxo 32:1-19) A Moisés le dio ira porque el pueblo se había rebelado contra Dios después de haber visto tantos milagros y maravillas. Pero también le dio ira porque él conocía las interioridades del culto a “Apis”; control religioso del pueblo mediante la incitación a darle riendas sueltas a los instintos sexuales.

Lo que hemos analizado hasta aquí nos permite comenzar a ver que la revelación y el llamado de Dios para que Moisés liderara a ese pueblo le requirieron ser capaz de satisfacer algunas de las propuestas que Gardner ha hecho en su libro. Por ejemplo, Moisés debió haber desarrollado una mente interdisciplinaria. Se necesita de una gran capacidad mental para integrar la sabiduría egipcia con los nuevos aprendizajes que él comenzó a recibir desde que subió al Monte Sinaí. La buena noticia es que aquellos que no disfrutamos de ese privilegio le podemos pedir al Señor que nos enseñe a usar la mente de Cristo que se nos ha otorgado (1 Cor 2:16).

Al mismo tiempo y sin duda alguna, Moisés tenía que poseer una mente sintética. Esto es, la capacidad para poder sintetizar, saber qué cosas se podían integrar y que cosas había que descartar de todos estos procesos. Es interesante porque la Biblia le ha puesto un nombre a esto: se llama discernimiento.

Todos estos argumentos tienen que estar acompañados de la “mente ética” e Moisés. Veamos porqué:

1 Jehová dijo a Moisés: Mira, yo te he constituido dios para Faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta. 2 Tú dirás todas las cosas que yo te mande, y Aarón tu hermano hablará a Faraón, para que deje ir de su tierra a los hijos de Israel.”  (Éxo 7:1-2)

Veamos este pasaje en otra versión de las Sagradas Escrituras:

7 Entonces el Señor le dijo a Moisés:—Mira, voy a permitir que actúes en mi lugar ante el faraón, y que tu hermano Aarón hable por ti. 2 Tú le dirás a Aarón todo lo que yo te ordene; luego él hablará con el faraón para que deje salir de su país a los israelitas.”  (DHH)

Este pasaje dice que Moisés sabía que faraón no se aventuraría a destruirlo, no porque este había formado parte de la familia. Hay que anotar que las historias de los faraones de Egipto incluyen cientos de episodios en los que estos enviaban a matar a sus padres, a sus hermanos y hasta a sus hijos. Faraón no se atrevía levantar la mano contra Moisés porque le consideraba un dios.

Se estima que había más de 1,400 dioses en Egipto. Los nombres de Amón, Ra, Osiris, Isis, Horus, estaban acompañados de Jmnum, Satis, Anuket, Amón, Mut , Jonsu, Sokaris y Tifón, son solo algunos de sus nombres. Faraón creía que Moisés pertenecía a este panteón egipcio. Lo que faraón no podía entender era que Moisés venía como representante del único y verdadero Dios. La ética y la disciplina de Moisés tenían que trabajar constantemente con esta realidad. La mente de este hombre de más de 80 años debía procurar que se mantuvieran estándares de integridad constantemente.

¿No le parece que esta es una de las razones para que se realizara tanto énfasis en lo que la Biblia identifica como la “Shemá”?

4 Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. 5 Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. 6 Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; 7 y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. 8 Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; 9 y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.”  (Det 6:4-9)

Como dice el Apóstol Pablo:

5 Pues aunque haya algunos que se llamen dioses, sea en el cielo, o en la tierra (como hay muchos dioses y muchos señores), 6 para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él.”  (1 Cor 8:5-6)

“.…4 un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; 5 un Señor, una fe, un bautismo, 6 un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos. 7 Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo.”  (Efe 4:4-7)

Hay uno solo Dios. Dios nos concede el privilegio de ser sus representantes, sus embajadores     (2 Cor 5:20). Es Dios es que nos llama a ocupar posiciones de liderato y que operemos en Su nombre. Nosotros no somos dioses. La ética del líder tiene que mantener esto presente en todo momento.

Aquellos que pretendan producir una dicotomía, separando el liderazgo ministerial del liderazgo secular, deben recordar las siguientes palabras del Apóstol Pablo:

17 Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él….23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; 24 sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.”   (Col 3:17, 23-24)

Todas las tareas, las funciones y las operaciones que hacemos en la vida las realizamos para el Señor.

La mente creativa de Moisés es también una realidad que depende de la intervención de Dios. Por ejemplo, el pasaje bíblico que hemos citado acerca de la idea que faraón tenía acerca de Moisés (Éxo 7:1-2) destaca que este hombre (Moisés) recibía instrucciones de Dios hasta para saber cuándo hablar. O sea, que la creatividad de Moisés no era necesariamente suya. No podemos ocultar que la creatividad de Moisés era extraordinaria. La creatividad de este hombre  para desarrollar las propuestas de Dios y ensayar las soluciones necesarias para los problemas que enfrentaba el pueblo de Israel era sobrenatural. De esto no hay duda alguna. No obstante, no hay que ser muy espiritual para entender que hay algo que va mucho más allá de la creatividad cuando examina algunas de las cosas que este hombre hacía. Algunos ejemplos nos pueden ayudar a ampliar la comprensión de esta aseveración. ¿A quién se le ocurriría solucionar un problema con aguas contaminadas introduciendo un madero en esa fuente? (Éxo 15:23-27) ¿A quién se le ocurriría resolver un problema similar, falta de agua, hablando y golpeando una roca? (Éxo 17:1-7).

Algunos lectores necesitan repasar otros pasajes bíblicos en los que el Señor parece seguir este tipo de procedimiento. Algunos ejemplos bíblicos incluyen a Eliseo echándole sal a aguas que no era potables (2 Rey 2:19). Otro pasaje identifica la harina que utiliza Eliseo para eliminar el veneno de un guisado (2 Rey 4:38-41). Otro pasaje dice que se puede hacer vino a partir del agua con la que la que llenan los toneles; en una boda a la que invitaron a Jesús (Jn 2:1-11).

Sin duda alguna, que hay que entender que es la mente de Dios la que siempre está creando. Es Dios el que reta nuestra fe para que podamos ser creativos. Somos muchos los que hemos recibido inspiración de Dios para poner en práctica soluciones “poco comunes” para resolver problemas mayores. Aquellos que nos han visto a la distancia pueden muy bien llamarnos “creativos” o que aprendimos a pensar “fuera de la caja.”

Los lectores deben haberse percatado que hemos limitado la presentación de las aplicaciones que poseen estas enseñanzas. Es obvio que las aplicaciones que se desprenden de estas son voluminosas. Estamos convencidos de los lectores pueden llegar a sus propias conclusiones.

Por último, el respeto que Moisés le tenía ese pueblo era tal que en un momento dado le dijo a Dios que él no quería su salvación Si Dios no salvaba al pueblo (Éxo 32:31-32).

En fin, Gardner tiene la razón en lo respecta a la necesidad de líderes con mentalidades poco comunes, o capaces de aprender, integrar, respetar, crear y mantener la integridad. Esto, sin duda alguna, va más allá de las capacidades para pensar fuera de la caja. Sin embargo, los modelos bíblicos no reservan estas cualidades para aquellos que aspiran a liderar el futuro. La Biblia revela que Dios exige someter a todos aquellos que Él llama a los adiestramientos internos y externos que sean necesarios para que sus mentes estén formadas así.

Sabiendo esto, entonces hay que asentir que no se trata de mentes para el futuro. Nos parece que se trata de que cada generación posee sus propios retos y sus propias formas y maneras de aprender. Nos parece que se trata de cada líder que es llamado debe estar adelantado a su tiempo. Esto es, reconocer que la generación que lidera necesita ser expuesta a nuevos métodos de aprendizaje y enseñanza para que esta pueda ser capaz de experimentar las transformaciones holísticas que procura Dios.

Referencias:

[1] J. Robert Clinton, The Making of a Leader: recognizing the lessons and stages of leadership development,” Colorado Springs: NavPress, 1988, 2012.

[2]  Gardner, Howard. “Five Minds for the Future”. Boston, MA: Harvard Business School Press, 2006.

[3]  Gardner, H. (1995). Reflections on multiple intelligences. Phi Delta Kappan, 77 (3), 200-209.

[4]  Sacks, Rabbi Sir Jonathan. Exodus: The Book of Redemption (Covenant & Conversation) (p. 31). Kindle Edition.

[5]  J. Robert Clinton, Ibid. pp.31-32.

Colaboradores:

Reflexión pastoral: Rev.  Mizraim Esquilín-García, PhD.  /  Pastor de Comunicaciones: Mizraim Esquilín-Carrero, Jr. / Webmaster: Hno. Abner García  /  Social-Media : Hna. Frances González /  Montaje reflexión-web/curadora Heraldo Digital Institucional-WordPress: Hna. Eunice Esquilín-voluntaria  /  Diseñadora El Heraldo Institucional Edición Impresa Interactiva en InDesign CC: Hna. Eunice Esquilín-voluntaria  /  Fotografías gratuitas: Recuperadas de Unsplash.com por: Nong Vang / David Boca / Diego PH / Benwhite/Priscilla Du Preez /Mathew-Schwartz /Monika Grabkowska. Imagen editada en Photoshop CC: Dra. Eunice Esquilín López – voluntaria 1ero de noviembre del 2020.

Iglesia AMEC Casa de Alabanza, Canóvanas Puerto Rico   • 1ero de noviembre del 2020   •   Somos una Iglesia de Presencia Internacional   • Entre el Mar Rojo y la Tierra Prometida: “Moisés formación de un líder” [Parte IV]  El Heraldo Digital -Institucional • Volumen XV • 768
Añadir Archivo
https://amec-wp-images.s3.us-west-2.amazonaws.com/wp-content/uploads/2020/11/08132404/768-el-heraldo-1ero-de-noviembre-2020.pdf

Leave a Reply