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Today: May 30, 2020
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Escuela para padres: ¿Cómo le explico a mis hijos los tiempos que estamos viviendo?

En este tiempo de cuarentena he tenido la oportunidad de sentarme con mis hijos de 5 y 3 años, para hablar de la situación que estamos viviendo en estos momento. Aunque son todavía muy pequeños, he logrado que ellos sean parte de nuestras oraciones matutinas y que ellos aprendan lo que es estar en cuarentena, el propósito de ella y que nos toca hacer durante la misma. Dentro de su entendimiento, debemos dejarles saber lo que está pasando, cuáles pueden ser los sentimientos de nosotros como adultos, pero también conocer cómo se sienten nuestros niños al respecto. 

Una pregunta que me hizo mi hijo mayor de 5 años fue; mamá, ¿dónde está Dios que yo no lo veo? Les soy sincera, no me esperaba esa pregunta. Sé que esa pregunta se la hacen muchas personas adultas también en estos momentos de tensión y ansiedad. Mi respuesta fue la siguiente:

Dios es nuestro Rey y como tal, está sentado en un trono. Su reinado es en el cielo y si miras el cielo es tan y tan grande que no puedes saber dónde empieza y dónde termina, pues así mismo de grande es Dios (nos detuvimos un momento para mirar al cielo y el pudiera apreciarlo). La Palabra de Dios dice que Él nos creó a su imagen y semejanza, que quiere decir que tú y yo nos parecemos a Dios. A través de la oración hablamos con Él y cuando le cantamos, Él se siente feliz y complacido porque así demostramos nuestro amor y gratitud hacia nuestro creador.  Pero, también Él está en todas partes y dentro de nuestros corazones cuando hacemos las cosas bien y le obedecemos. Aún cuando no hacemos la cosas tan bien y nos arrepentimos, Él es tan bondadoso que nos perdona y nos sigue bendiciendo. La Palabra dice, que Él nos da paz cuando estamos tristes, asustados o molestos (Juan 14:27). También como hijos de Dios nos manda a llevar la paz a otras personas (Mateo 5:9). Por eso debemos hablar todo el tiempo con Dios para que podamos verlos en todo lo que hacemos. 

Como ya ustedes saben quién es Dios vamos a orar para que el Señor traiga paz a la tierra y que pueda sanar a los enfermos. 

Mi hijo, se quedó pensando un rato. Yo pensaba que no había entendido nada, hasta que al otro día en la mañana, me dice: mamá, tenemos que orar por los que están enfermos para que Dios los sane. En ese momento entendí que toda Palabra dada a nuestros hijos penetra en sus corazones.

“Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.” Hebreos 4:12 RVR1960

Ya una vez mi niño entendió quién es Dios, entonces pude hablarle de la situación actual que estamos viviendo como planeta y que es lo que nosotros como cristianos e hijos de Dios debemos hacer en este caso. 

  • Primero, pedirle la paz a Dios para nosotros, nuestras familias, vecinos, país y el mundo entero. No debemos tener miedo y si lo tenemos pedirle a Dios que nos de paz.
  • Segundo, estar preparados para la venida de Cristo. En ese momento aproveché para hablarle de Jesús. Le expliqué que para poder irnos con Jesús a reinar con Dios, debemos estar limpios de pecado y eso lo logramos arrepintiéndonos de las cosas malas que hemos hecho. Quizás, un niño pueda mostrar miedo en irse con un extraño, pero es importante dejarle saber que Jesús no es un extraño y que cuando Él venga tanto papá y mamá están deseosos por irse con Él y vivir en el reino de Dios. 
  • Tercero, debemos hablar con Dios en todo momento y circunstancia. Literalmente, mi hijo me pide que le ore hasta para que se duerma. El ha aprendido que la comunicación con Dios es muy efectiva y es la respuesta a nuestras situaciones. Debemos ser ejemplo como padres de la comunicación con Dios. Así que papás y mamás les animo a ser ejemplo para que sus hijos establezcan la oración en sus vidas también. 

Este es un excelente momento para conocer los sentimientos de nuestros hijos y que estos nos dejen saber y se sientan en la libertad de expresarlos para así poder orar juntos y que puedan experimentar esa relación con Dios. Me he dado cuenta que cuanto más trato de enseñarle a ellos sobre Dios más se afina mi relación con el Padre, porque me ministra a mi vida también. 

Hay muchos recursos como aplicaciones, video en el internet que nos muestran historias bíblicas, como la historia de Noé, la historia de José, la de Moisés, etc. y como en todas ellas Dios estuvo con ellos. 

La historia de Noé me sirvió mucho para explicarles qué es la cuarentena y porqué se utiliza en muchos casos.

Con la historia de José le pude explicar cómo Dios nos manda a prepararnos para momentos de escasez y saber utilizar las provisiones sabiamente. 

La historia de Moisés me ayudó a hablarles sobre la provisión de Dios cuando el pueblo de Israel no tenía que comer y qué beber. 

Así sucesivamente cada historia de la Biblia nos da a nosotros las herramientas para llegar al corazón de nuestros hijos y sembrarles la Palabra, darle a conocer a nuestro Padre Celestial y que tengan las herramientas para vivir en estos tiempos. 

Una vez mas, les agradezco por la oportunidad de ministrar a sus vidas y familias.

Que la Paz, el Gozo y la Sabiduría de Dios llene sus casa, sus hijos, su matrimonio y toda su familia. 

Una abrazo grande, 

Jiselle Carrillo 

Emprendiendo en Familia

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