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Today: Mar 8, 2021
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Notas del Pastor MJ: Sacia tu sed.

Recuerdo que de niño había una serie de comerciales de una bebida gaseosa los cuales casi siempre comenzaban con una persona bajo un calor extremo y a punto de desfallecer. Podía tratarse de un vaquero a plena luz del sol o de un náufrago en alta mar o de un soldado de aviación varado en el desierto. Lo curioso es que tan pronto les ofrecían agua se negaban. Preferían comer papitas saladas o galletitas o inclusive maní bien salado. El propósito era aumentar su sed, hacerla intensa, terrible e insoportable, para luego acabarla con esa bebida. Es impresionante cómo funciona la mente frente a esos estímulos porque mientras escribo estas líneas estoy a punto de tomar una bolsa de papitas saladas para comérmela y luego acabar la sed con una bebida gaseosa de lima/limón.

Lo cierto es que hay una sed que no puede ser saciada con bebidas de naturaleza humana. Hay unas carencias que tiene nuestro ser y que van en aumento con el “calor” del día; con los eventos que nos rodean y que impactan de una u otra forma nuestro ser. Esa sed puede llegar a convertirse en algo intenso, terrible y hasta insoportable. El problema es que esa sed no se va a apagar con logros, metas, relaciones, ni cosas materiales. Esa sed solo puede ser satisfecha frente a la presencia de aquel que puede saciar nuestra boca con su bien. Afortunadamente tenemos esa promesa garantizada.

Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios. El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias; El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias; El que sacia de bien tu boca. (Salmo 103:1-5)

Durante las primeras semanas de este año hemos estado utlizando el salmo 103 para reflexionar acerca de las promesas de Dios que están garantizadas en su Palabra. Dentro de los beneficios que nos ofrece Dios, él ha prometido saciar de bien nuestra boca. El bien del Señor es un tema que amerita múltiples reflexiones. Pero a manera de resumen, el bien del Señor encierra propósito. De modo que Dios sacia nuestra boca con cosas que son mucho más que meros aspectos circunstanciales porque son cosas que nos afirman en su propósito y aseguran nuestro bienestar.

Puedes estar enfrentando el comienzo de este año con sed en tu boca, sed que ha producido insatisfacción dentro de ti. Quizás puedes identificar esa sed, precisando con certeza aquello de lo cual tienes necesidad. Pero tal vez ni siquiera sabes qué es lo que necesitas. Solo sabes que andas a cuestas con vacíos en tu corazón. No dejes que esa sed se haga insoportable. Ven a los brazos de aquel que sabe saciar de bien tu boca. Sus beneficios están garantizados para ti. No desperdicies esa oportunidad.

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