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Today: Nov 25, 2020
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Reflexión Pastoral: La importancia de un Grupo de Oración de consuelo

Y nuestra esperanza respecto de vosotros es firme, pues sabemos que así como sois compañeros en las aflicciones, también lo sois en la consolación. 2 Corintios 1:7

Para los tiempos de Pablo no existía el “email”. No había oportunidad alguna de tener un teléfono móvil, por ende nadie podía enviarle un correo electrónico o un mensaje de texto con palabras de aliento.

Recordemos que Pablo, entre otras cosas, fue un sembrador de Iglesias, en una época en la cual el Evangelio no era únicamente mal visto, sino literalmente perseguido. De hecho, en la segunda carta a los Cortintios, explica Pablo con total honestidad y en cruda exposición de  su humanidad, que durante sus viajes ministeriales le sobrevino una tribulación en Asia. ¿Cuál tribulación? El Apóstol no especifica en ese momento; tan solo enfatiza que fue abrumado a tal forma que él y su equipo de trabajo perdieron hasta la esperanza de conservar la vida (2 Cor. 1:8). En una situación así, cuan reconfortante hubiese sido una llamada o un correo electrónico con palabras de fortaleza y esperanza. A falta de ello, dos constantes fortalecieron a Pablo durante dicha temporada de tribulación: su fe en el Dios que nos libró, y nos libra, y en quien esperamos que aún nos librará (v.9), y su Grupo de oración. El Apóstol fue fortalecido por la convicción de que tenía en la Iglesia de Corinto un círculo de fieles que cooperaban a favor de él con la oración (v. 10). ¿Qué hacía a este grupo de intercesores uno especial para el corazón de Pablo? Que se habían constituido compañeros en las aflicciones y también en la consolación? (v.7).

Oh cuan vital, hermoso y esperanzador es contar con un círculo de intercesión así; son vidas que toman tiempo para suplicar al Señor que envíe su consuelo, poniéndose en la posición del sufrido, ​hasta tal punto que sufren las mismas aflicciones de aquellos que padecen(v.6). En esto ​hay una bendición enorme y constante. Es en esta gloriosa dinámica de compañerismo e intercesión en fe, que todos nos unimos como Cuerpo de Cristo. Tanto los que sirven ministrando y militando en la primera línea de batalla espiritual, así como los que sirven cubriendo a estos primeros en oración, reciben a su vez como Cuerpo el consuelo de Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación (v.3).

¿En estos tiempos de crisis, tienes un círculo de oración así? Más importante aún, ¿cuándo fue la vez más reciente que tomaste un tiempo para orar para que el Dios de Toda Consolación consuele y fortalezca a una vida que así lo necesita? Recuerda, que Dios es quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios (v.4)El Señor nos consuela en todas nuestras tribulaciones. Sean dolores, enfermedades, situaciones, sin importar la situación actual y ni su desenlace incierto, El Todopoderoso nos consuela. Es esa poderosa expresión Bíblica, la que nos debe llenar de esperanza para continuar, y a su vez nos debe guiar en oración por aquellos que ahora mismo necesitan el consuelo del Señor en sus vidas. Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación (v.5).

¿Por quién vas a orar hoy para que sea visitado por el Dios de Toda Consolación?

Pastor Samuel Esquilín Carrero (Pastor Sammy)

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