fbpx
Today: Apr 13, 2021
Today: Apr 13, 2021

Reflexiones de Esperanza: El que habita bajo el abrigo del Altísimo

Hoy iniciamos nuestra peregrinación sobre los versos de otro salmo, el Salmo 91. Sin duda alguna este salmo ha sido uno de “nuestros compañeros fieles” durante esta temporada matizada por la pandemia provocada por el COVID-19. Los tiempos de incertidumbre, preocupación, temores, ansiedades y desasosiego que esta pandemia ha desatado sobre el planeta ha obligado a muchos creyentes y no creyentes, a encontrar refugio en los 16 versos que le dan forma a este salmo.

Esto es así porque este salmo hace énfasis en los peligros de que encontramos en la vida. Charles Haddon Spurgeon decía que en todo el salterio no hay un salmo más alentador que este. De hecho, Spurgeon añadía a estas palabras que este salmo era el preferido de un médico alemán que se dedicaba a tratar pacientes que habían sido atacados por la plaga del cólera que ocurrió en Inglaterra a mediados del siglo 19. Este médico, decía Spurgeon, repetía que este salmo es “la mejor vacuna mental durante épocas de peste de cólera”, y que ciertamente es medicina celestial, antídoto anímico ante las plagas y las pestes.[1]

Como decía William Kay, mientras el Salmo 90 nos describe las dificultades de la vida y nos habla acerca del hombre marchitándose bajo la ira de Dios a causa del pecado, el Salmo 91 nos habla de un hombre que puede derrotar al león o someter a las víboras bajo sus pies.

No sabemos quién es el autor de este salmo. Es cierto que la Septuaginta, la versión en griego del Antiguo Testamento que se publicó en el siglo tres (3) A.C. dice en su encabezado que este es un salmo escrito por David.[2] La realidad es que los manuscritos más antiguos no identifican el autor del mismo. Conociendo esto, hay que señalar que los biblistas judíos que se han especializado en el Libro de los Salmos han dicho que cuando no se puede identificar el autor de un salmo, hay que asignarle su autoría al escritor del anterior. En este caso, la tradición ha identificado a Moisés como el autor del Salmo 90, por ende también del 91. [3]

La estructura de este salmo es maravillosa. No importa cómo el lector decida acercarse a ella, siempre quedará asombrado y absorto ante la majestad que esa estructura revela. Algunos especialistas han dicho que se trata de tres (3) personajes en diálogo a saber:

  • el salmista (vv.1-2)
  • la persona que le responde (vv. 3-13)
  • la intervención profética de Dios (vv. 14-16)

Otros han seguido la estructura de los Talmudistas que han designado este salmo como el “Poema de los Accidentes,” esto es, una canción de protección en medio de los peligros que encontramos en la vida.[4] Otros han desarrollado la siguiente estructura para este salmo:

  • la declaración que hace el salmista acerca de su fe en Dios– la vida escondida (vv.1-4)
  • la paz que proviene de Dios- la vida protegida (vv. 5-13)
  • el amor de Dios- la vida satisfecha (vv.14-16).[5]

No importa cuál sea la estructura que decidamos seguir para estudiar este salmo, el mensaje que este nos comunica es uno eterno y lleno de la gracia de Dios.

Ahora bien; ¿qué pretendemos alcanzar con el análisis del Salmo 91? Esta batería de reflexiones pretende delinear algunos objetivos para asistir a los lectores en la implementación de estrategias de autocuidado para combatir la fatiga por compasión o desgaste por empatía, así como el síndrome de la quemazón. Para esto, hemos decidido utilizar algunas de las estrategias esbozadas por el Dr. Dallas Scales en su tesis para el Doctorado en Ministerio dedicada a este tema.[6] El Dr. Scales convirtió esta tesis en un libro titulado “The Cost of Caring: 5 Strategies for Overcoming Stress and Fatigue” (Oct  2017).

A continuación los objetivos que pretendemos alcanzar:

  • Definir algunos principios bíblicos para sobreponerse a la fatiga por compasión y el síndrome de la quemazón.
  • Definir algunos acercamientos bíblicos-prácticos que motiven a los lectores a decidir aceptar e implementar los cambios necesarios en sus vidas para sobreponerse a la fatiga por compasión y el síndrome de la quemazón.
  • Describir acercamientos bíblicos individuales que permitan ajustar y afinar los cambios necesarios para sobreponerse a la fatiga por compasión y el síndrome de la quemazón.
  • Incentivar el desarrollo de reuniones de grupo para alcanzar los objetivos anteriores.

Hace falta una expresión introductoria para que seamos capaces de comprender el alcance y la pertinencia que poseen los 16 versos que conforman este salmo vis a vis la tarea propuesta. Para esto, tan solo hace falta que nos formulemos algunas preguntas. Por ejemplo, ¿qué significa habitar al abrigo del Altísimo? ¿Qué significados posee la expresión la sombra del Omnipotente? ¿Por qué escogió el salmista este nombre de Dios? ¿Qué significa para él estar seguro? ¿Qué quiere decir él cuando nos habla acerca de la capacidad para hollar, dragones y pisar leones y víboras?

Sabemos que hay muchas preguntas adicionales que podemos formular aquí. El propósito de las que hemos formulado es provocar que los lectores reconozcan que este salmo es mucho más que una composición literaria llena de expresiones hermosas. Hay una agenda divina insertada en cada una de sus frases. Se trata de la agenda de Dios para salvar, para rescatar y para sanar a aquellos que han visto cómo se les ha quebrantado el corazón y cómo se les ha agotado la esperanza ante las tragedias y los peligros de la vida.

El salmista comienza este salmo diciendo que el que vive bajo la sombra protectora del Altísimo y Todopoderoso le puede decir al Señor: «Tú eres mi refugio, mi castillo, ¡mi Dios, en quien confío!». Estos son los primeros versos de este salmo en la versión Dios Habla Hoy.

Es muy interesante que el salmista inicia este poema didáctico con el énfasis en que hay que vivir (“yâshab”, H3427) bajo la sombra protectora del Todopoderoso. Lo que hace interesante esta expresión es que “yâshab”, vivir, habitar, es una decisión.

Tomemos como ejemplo a un personaje bíblico llamado Abraham. La Biblia dice que Abraham decidió habitar en varios lugares luego de haber llegado a la Tierra Prometida. Por ejemplo, Abram y Lot decidieron separarse para habitar en lugares distintos (Gn 13:6-7, 12,18). Esto llevó a Abraham a habitar en una región de Canaán por cerca de 10 años (Gn 16). El pasaje bíblico añade que habitando en ese lugar fue dirigido a tomar decisiones muy importantes para su vida y para el futuro de sus pueblos. La Biblia dice que Abraham decidió habitar en Kadesh y Shur; como forastero en Gerar (Gn 20:1-18). La Biblia también dice que Abraham decidió habitar en Beerseba luego de su encuentro con Dios cuando el Señor le ordenó sacrificar a Isaac (Gn 22:19)

En nuestra próxima reflexión analizaremos los resultados, los positivos y los negativos, de esas decisiones de Abraham, el padre de la fe.

Estas narrativas bíblicas comprueban que el lugar en que habitamos es una decisión que puede incidir directamente en las definiciones de nuestras victorias y nuestros fracasos. El lugar en el que escogemos habitar puede afectar de manera muy significativa nuestro futuro y el de los nuestros.

Es por esto que el salmista no comienza este salmo diciendo que habitemos al abrigo del Altísimo. El salmista dice que aquellos que deciden habitar bajo ese abrigo son los que alcanzan las bendiciones descritas en el Salmo 91.

Cerramos esta reflexión invitando a los lectores a orar por esta travesía bíblica que iniciamos hoy. Además, les invitamos a leer este salmo en todas las versiones bíblicas que puedan conseguir. A continuación la versión que nos regala la versión Reina-Valera de 1960:

1 El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente.  2 Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en quien confiaré.  3 Él te librará del lazo del cazador, De la peste destructora.  4 Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y adarga es su verdad.  5 No temerás el terror nocturno, Ni saeta que vuele de día,  6 Ni pestilencia que ande en oscuridad, Ni mortandad que en medio del día destruya.  7 Caerán a tu lado mil, Y diez mil a tu diestra; Mas a ti no llegará.  8 Ciertamente con tus ojos mirarás Y verás la recompensa de los impíos. 9 Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza, Al Altísimo por tu habitación, 10 No te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu morada.  11 Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, Que te guarden en todos tus caminos. 12 En las manos te llevarán, Para que tu pie no tropiece en piedra. 13 Sobre el león y el áspid pisarás; Hollarás al cachorro del león y al dragón. 14 Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. 15 Me invocará, y yo le responderé; Con él estaré yo en la angustia; Lo libraré y le glorificaré. 16 Lo saciaré de larga vida, Y le mostraré mi salvación.


[1]  El Tesoro de David: la revelación Escritural a la luz de los Salmos, por Charles H. Spurgeon. Texto completo     traducido y ampliado con notas y referencias bíblicas por Eliseo Vila. CLIE: Barcelona, 2015, pp. 1453-1510.

[2]  Brenton, Sir Lancelot C.L. The Septuagint with Apocrypha: Greek and English. Hendrickson Publishers: Peabody, Mass., 1990, p.753 (originalmente publicada en 1851 por Samuel Bagster and Sons Ltd, Londres).

[3]  Tehillim: A new translation with a commentary anthologized from Talmudic, Midrashic and Rabbinic Source, Overview by Rabbi Avrohom Chaim Feuer, Vol. 1 p. 1133. Mesorah Publications, LTD, 2013.

[4] Lange, J. P., Schaff, P., Moll, C. B., Briggs, C. A., Forsyth, J., Hammond, J. B., … Conant, T. J. (2008). A commentary on the Holy Scriptures: Psalms (pp. 493–495). Bellingham, WA: Logos Bible Software.

[5] Wiersbe, Warren W.. Be Exultant (Psalms 90-150): Praising God for His Mighty Works (The BE Series     Commentary) (pp. 25-28). David C Cook. Kindle Edition.

[6]  Scales, Dallas. Five strategies to assist spiritual leaders in implementing self-care programs for Compassion Fatigue. A thesis project submitted to the Faculty of the Baptist Theological Seminary in candidacy for the degree of Doctor of Ministry. Lynchburg, Virginia, July 2016.

Leave a Reply